Sobre esta ubicación
Deténgase un momento. La Iglesia de San Ginés parece algo escondida entre las bulliciosas calles cercanas a Sol, pero es una de las más antiguas de Madrid. El edificio actual data de mil seiscientos cuarenta y cinco y se levanta sobre un templo mucho más antiguo. Por eso, este lugar se siente como una pequeña puerta al Madrid medieval. Vea esta iglesia como un recordatorio de que Madrid no fue construida solo por reyes y palacios. También creció a través de sus parroquias, mercados y la vida cotidiana de sus barrios. San Ginés mantuvo ese papel durante siglos. Sus archivos aún conservan rastros de nombres famosos: Francisco de Quevedo fue bautizado aquí y Lope de Vega se casó en este lugar en mil quinientos ochenta y ocho. Si la iglesia está abierta, merece la pena entrar y echar un vistazo tranquilo. Entre las obras de arte de su interior destaca La expulsión de los mercaderes del templo, de El Greco, considerada una de sus últimas creaciones. Esto le da a esta parada una riqueza inesperada: una iglesia muy antigua vinculada a grandes escritores, a la memoria y al arte, todo en un mismo lugar.