Catedral de la Almudena

Sobre esta ubicación

Detente un momento y observa todo el edificio, no solo las puertas. La Catedral de la Almudena no parece el corazón antiguo de Madrid como ocurre con muchas catedrales europeas. Eso es parte de lo que la hace interesante. Es la catedral de la ciudad, pero también un símbolo moderno de Madrid, donde se cruzan la historia real, la tradición religiosa y la imagen cambiante de la capital. Su historia comenzó a finales del siglo diecinueve. Los primeros planos fueron trazados en mil ochocientos setenta y nueve por Francisco de Cubas, quien originalmente la imaginó como un panteón para la reina María de las Mercedes. La primera piedra se puso en mil ochocientos ochenta y tres, pero todo cambió en mil ochocientos ochenta y cinco, cuando el papa León trece creó el obispado de Madrid-Alcalá. Desde ese momento, el proyecto pasó de ser una iglesia conmemorativa a una verdadera catedral para la ciudad. Mira de nuevo la catedral y piensa en cuánto tiempo llevó esa transformación. Tras la muerte de Cubas en mil ochocientos noventa y nueve, el proyecto pasó por varias manos. La cripta se inauguró en mil novecientos once, pero el resto de las obras avanzaron despacio, se detuvieron y cambiaron de rumbo varias veces. La Guerra Civil española interrumpió la construcción y, después de la guerra, el estilo gótico original se consideró demasiado frío para el entorno. En mil novecientos cuarenta y cuatro se convocó un concurso nacional para buscar una solución. Las obras se retomaron en mil novecientos cincuenta y la catedral fue finalmente terminada y consagrada el quince de junio de mil novecientos noventa y tres por el papa Juan Pablo segundo. Pasaron más de cien años entre la primera piedra y el edificio terminado. Esa larga historia explica por qué la Almudena se siente distinta a otras catedrales antiguas. No es el producto de una sola época ni de un estilo único. El proyecto inicial se inspiraba en el gótico francés de Reims, Chartres o León, pero el exterior final se adaptó para encajar mejor en esta zona real de Madrid. Por eso el exterior parece ordenado y sobrio, aunque el edificio mantiene la ambición de un gran sueño del siglo diecinueve. Es uno de los mejores lugares de Madrid para ver cómo la arquitectura une la fe, la política, el gusto y el entorno urbano. Ahora piensa en lo que hay bajo tus pies. Debajo de la catedral está la cripta, la parte más antigua del complejo y uno de sus espacios más sorprendentes. Tiene las mismas dimensiones que la catedral, con planta de cruz latina, cinco naves, veinte capillas laterales y más de cuatrocientas columnas, cada una con un capitel distinto. Se la considera la cripta más grande de España. Su entrada por la calle Mayor está frente a la muralla árabe, lo que une en un solo punto el Madrid medieval, el católico y el moderno. Si entras al museo y subes a la cúpula, la historia continúa hacia arriba. La subida a la cúpula es una de las visitas principales, ya que ofrece vistas panorámicas de la capital. Desde arriba, la ciudad se entiende mejor: la zona del Palacio Real, el trazado de las calles antiguas y la expansión posterior de Madrid. Es un recordatorio de que la Almudena no es solo un lugar de culto, sino también un mirador privilegiado sobre la ciudad. El nombre Almudena también es importante. La catedral está dedicada a Santa María la Real de la Almudena, y la Virgen de la Almudena es una de las patronas de Madrid. Su festividad, el nueve de noviembre, sigue siendo clave en la ciudad. Esto le da al edificio un lugar emocional especial en la vida madrileña. No es solo una catedral oficial; está ligada a la devoción local, por lo que muchos madrileños la sienten como algo propio. Esta catedral también ha formado parte de la historia reciente de forma muy pública. El veintidós de mayo de dos mil cuatro se celebró aquí la boda de los entonces príncipes Felipe y Letizia Ortiz. Ese evento confirmó lo que el edificio ya representaba a finales del siglo veinte: no solo una catedral que tardó mucho en llegar, sino uno de los principales escenarios ceremoniales de la España moderna. Antes de seguir, echa un último vistazo a la ubicación de la catedral. Pocos lugares en Madrid reúnen tantas capas históricas en una sola vista: una catedral terminada en mil novecientos noventa y tres, una cripta con una visión más antigua, el recuerdo de la muralla árabe y el entorno real que definió su diseño final. La Almudena no es el monumento más antiguo de Madrid, pero es uno de los mejores sitios para entender cómo la ciudad se reinventa sin olvidar su pasado.

Audio historia

Catedral de la Almudena

Escucha la historia completa en la app PhoneGuide. Narración profesional, sincronización GPS y modo offline.

Escuchar en App

Disponible en iOS y Android