Sobre esta ubicación
Sigue caminando por la calle de Postas. Esta calle corta es un lugar ideal para sentir cómo creció Madrid. La ciudad aparece por primera vez en los registros históricos en el año ochocientos sesenta y cinco como Mayrit. Siglos después, cambió por completo cuando Felipe Segundo trasladó la corte real a Madrid en mil quinientos sesenta y uno. Esa decisión convirtió al casco antiguo en el centro político y comercial de una capital en ascenso. Observa la calle a tu alrededor. Es estrecha, concurrida y práctica, algo que encaja con su historia. Aquí se encuentra la Posada del Peine, fundada a principios del siglo diecisiete junto a la principal parada de diligencias. Se considera el hotel más antiguo de Madrid y, probablemente, uno de los más antiguos de España. Este detalle explica muy bien el Madrid de antes - una ciudad de viajeros, comercio y llegadas constantes. La calle de Postas también guarda el sonido del Madrid cotidiano. Benito Pérez Galdós escribió sobre el bullicio comercial de esta calle y el ruido de los coches de correo. Esa es una clave importante de la ciudad. Madrid no son solo plazas reales y grandes edificios. También son sus escaparates, el movimiento, los negocios y la gente que se cruza de la mañana a la noche. Mientras avanzas, nota cómo la calle te lleva hacia un espacio abierto más grande. La Plaza Mayor se construyó sobre la antigua Plaza del Arrabal, que fue el mercado principal de Madrid. Tomó forma bajo el reinado de Felipe Tercero con el diseño de Juan Gómez de Mora. Tras el devastador incendio de mil setecientos noventa, fue reconstruida por Juan de Villanueva, quien le dio la forma ordenada que vemos hoy, con sus arcos de entrada. Sigue recto - en un momento, la calle se abrirá y la Plaza Mayor aparecerá frente a ti.