Sobre esta ubicación
Busque la figura de bronce de Heinrich Heine sobre un pedestal de granito, un poco apartada de la imponente fachada del Ayuntamiento. Su postura es tranquila y reflexiva, como si Heine estuviera observando la ciudad en lugar de posar para ella. Este monumento se inauguró el once de mayo de mil novecientos ochenta y dos y es obra del escultor Waldemar Otto. No es solo un tributo a este gran poeta y periodista alemán, nacido en mil setecientos noventa y siete y exiliado más tarde en París. También recuerda lo incómodas que resultaban sus ideas y su origen judío para los nacionalistas y el régimen nazi. Un monumento anterior a Heine en Hamburgo fue retirado y destruido durante el nacionalsocialismo. Las placas y paneles que ve aquí hacen que esa historia sea imposible de ignorar. Acérquese al pedestal y observe los cuatro relieves de bronce. Estos añaden otra capa a la historia - no solo hablan de quién fue Heine, sino de lo que les ocurrió a los libros, a los artistas y a la libertad de expresión cuando Alemania cayó en la dictadura.