Sobre esta ubicación
Un dato curioso sobre Hamburgo: imagine el casco antiguo antes de las normas de seguridad modernas. Sus calles eran densas, con estructuras de madera y callejones muy estrechos. En mayo de 1842, un gran incendio se extendió por la ciudad y ardió durante varios días. Gran parte de Hamburgo quedó destruida, incluido el antiguo ayuntamiento. Este desastre marcó un punto de inflexión. La ciudad tuvo que reconstruirse con calles más anchas, mejores infraestructuras y un nuevo centro cívico. Al visitar hoy espacios abiertos como el Rathausmarkt, se percibe esa voluntad de la ciudad de no volver a quedar atrapada por su propio diseño.