Sobre esta ubicación
Esta es una audioguía móvil. El mapa de la aplicación te ayudará a navegar entre las paradas. El audio se reproducirá automáticamente al llegar a cada punto gracias al GPS. Usa auriculares si te resulta más cómodo. Ahora, es momento de explorar el lugar. El Castillo Real de Varsovia ha sido un símbolo de poder durante siglos. Comenzó como una residencia fortificada de los duques de Mazovia. Cuando Varsovia se convirtió en la sede principal de los gobernantes polacos, el castillo pasó a ser un hogar real y centro del gobierno. El rey Segismundo III Vasa, quien trasladó la capital de Cracovia a Varsovia a finales del siglo XVI, le dio al castillo su nuevo papel y gran parte de su forma actual. No era solo un palacio. También fue el escenario de los momentos políticos más importantes de Polonia. Aquí se reunía el Sejm y, en 1791, se aprobó la Constitución del 3 de mayo en el Salón del Senado - una de las primeras constituciones modernas de Europa. Bajo el reinado de Estanislao II Augusto Poniatowski en el siglo XVIII, los interiores se hicieron famosos por el arte, el teatro y las ideas. Algunas salas aún conservan el eco de las ceremonias de la corte y los debates de la Ilustración. El edificio que vemos hoy tiene una historia dramática. El castillo sufrió graves daños en 1939 y fue saqueado. Más tarde, tras el Levantamiento de Varsovia en 1944, los ocupantes alemanes lo destruyeron deliberadamente. Durante años, el lugar estuvo en ruinas. La reconstrucción comenzó en 1971 gracias a donaciones públicas de Polonia y del extranjero. En los años 80, el castillo reabrió como museo y monumento nacional, con salas recreadas y colecciones que incluyen pinturas de Rembrandt. Antes de continuar, observa la larga fachada del castillo, la torre del reloj y la amplia Plaza del Castillo. Cerca de aquí se encuentra la Columna de Segismundo, erigida en el siglo XVII, uno de los monumentos más conocidos de Varsovia. Este es un lugar donde el esplendor real, la historia política, la destrucción y la recuperación se unen en una sola vista.