Sobre esta ubicación
La Barbacana de Varsovia parece sacada de un cuento medieval. Tiene muros de ladrillo rojo, ventanas pequeñas y una hilera de torres curvas. Se encuentra entre el Casco Antiguo y la Ciudad Nueva, vigilando el camino que antes llevaba directo a la puerta de la ciudad. No se construyó como un adorno. Era una estructura de defensa real, añadida a mediados del siglo XVI para reforzar las murallas. La barbacana protegía la Puerta de la Ciudad Nueva y su estrecho acceso. Aquí, los atacantes quedaban atrapados en un espacio reducido y recibían disparos desde varios ángulos. El tiempo y la guerra no la perdonaron. A lo largo de los siglos, varias partes fueron derribadas y reconstruidas. Durante la Segunda Guerra Mundial, esta zona quedó casi destruida. Lo que vemos hoy es una reconstrucción cuidadosa basada en dibujos antiguos, arqueología y fragmentos originales. Por eso se siente antigua y nueva a la vez. Al caminar por ella, su diseño queda claro. La curva, los muros gruesos y las torres tenían un solo propósito: controlar la entrada. Es un recordatorio de que el Casco Antiguo de Varsovia no solo era hermoso, sino que también debía ser resistente.