Sobre esta ubicación
Junto a las murallas del casco antiguo, en la calle Podwale, se encuentra uno de los monumentos más conmovedores de Varsovia. Es un niño con un casco demasiado grande que sostiene un subfusil casi de su mismo tamaño. La figura se ve valiente y, al mismo tiempo, muy frágil. Este monumento honra a los niños que participaron en el Levantamiento de Varsovia de 1944. Muchos pertenecían a los Szare Szeregi, el movimiento scout clandestino. La mayoría servía como mensajeros, guías o ayudantes médicos, cruzando calles bajo el fuego enemigo para entregar suministros. Algunos también lucharon y muchos murieron. La historia de la estatua es parte de la memoria de posguerra. El escultor Jerzy Jarnuszkiewicz la diseñó en 1946, poco después del conflicto, primero como una pequeña estatuilla. Décadas después se convirtió en un monumento, inaugurado el 1 de octubre de 1983. Cerca de allí, una inscripción recuerda una famosa canción sobre los niños de Varsovia y el sacrificio que hicieron por su ciudad.