Sobre esta ubicación
Detente a la orilla de De Wallen y observa el entorno. Callejones estrechos, casas inclinadas y el reflejo del agua crean una atmósfera íntima. Este es uno de los barrios más antiguos de Ámsterdam, construido alrededor del viejo puerto. Antiguamente, marineros y mercaderes llenaban estas calles al caer la noche. Mira ahora hacia el canal Oudezijds Achterburgwal. Las famosas ventanas de luces rojas forman parte de un sistema regulado de trabajo sexual. En esta zona, la prostitución de escaparate es la forma más conocida, con cientos de pequeñas habitaciones que dan directamente a la calle. Un dato importante: el primero de octubre de dos mil, los Países Bajos levantaron la prohibición de los burdeles. El objetivo era regular la prostitución voluntaria y combatir la explotación. Por eso, hoy todo funciona con permisos y supervisión, mientras la ciudad debate el futuro del barrio. Desde aquí puedes ver el pequeño puente llamado Majoor Bosshardtbrug. Lleva el nombre de Alida Bosshardt, una oficial del Ejército de Salvación muy querida por su labor social en el barrio. El puente recibió este nombre el siete de junio de dos mil trece. Es un recordatorio de que, tras las luces de neón, siempre ha existido un fuerte compromiso social en esta comunidad. Observa cómo convive todo en este espacio. A pocos pasos está la Oude Kerk, una de las iglesias más antiguas de la ciudad, rodeada de bares y luces rojas. Ese contraste define a De Wallen: cimientos medievales mezclados con la vida nocturna moderna. Dirígete ahora hacia Red Light Secrets. Es un museo ubicado en una casa de canal que muestra cómo es este mundo desde dentro. Se encuentra en Oudezijds Achterburgwal sesenta hache. El museo abrió en febrero de dos mil catorce y se considera el primer museo de la prostitución del mundo. Un último detalle: esta zona no es un parque temático. Mantén el tono de voz bajo, sé respetuoso y nunca tomes fotos de las trabajadoras en las ventanas. El barrio solo se entiende si se respeta como un lugar donde vive y trabaja gente real, no como un espectáculo.