Sobre esta ubicación
Sitúese en la plaza Jonas Daniël Meijerplein y observe los tranquilos edificios de ladrillo que le rodean. Esto no es solo un museo, sino un complejo de antiguas sinagogas unidas para contar la historia de la vida judía en los Países Bajos. Fíjese en el entorno. Estamos en el antiguo barrio judío de Ámsterdam, donde la vida diaria giraba en torno a las instituciones religiosas, los mercados y el comercio. El museo forma parte del Barrio Cultural Judío, que incluye varios lugares históricos importantes en los alrededores. Lo que hace especial a este lugar es que ocupa cuatro antiguas sinagogas asquenazíes. La arquitectura no es solo un decorado, es parte del mensaje. Las galerías, las escaleras y los grandes espacios de las sinagogas ayudan a sentir la historia, no solo a leerla. Al otro lado de la calle verá la Sinagoga Portuguesa. Son dos tradiciones y dos historias judías frente a frente en el mismo barrio. A menudo se venden entradas combinadas, lo que demuestra la estrecha conexión entre ambos lugares. El museo ha pasado por momentos difíciles. Abrió el veinticuatro de febrero de mil novecientos treinta y dos en el edificio Waag, en la plaza Nieuwmarkt. Durante la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial, tuvo que cerrar y perdió gran parte de su colección. Reabrió en mil novecientos cincuenta y cinco y, en mil novecientos ochenta y siete, se trasladó a estas sinagogas. Así, el propio edificio se convirtió en parte de la exposición. En el interior, la exposición combina la vida cotidiana con los grandes acontecimientos históricos. Verá objetos tradicionales usados en las sinagogas y conocerá la historia judía en los Países Bajos a lo largo de los siglos. No es solo una cronología, sino un relato sobre la identidad, la pertenencia y la seguridad. Si viene con niños, visite el Jewish Museum junior. Es una sección interactiva diseñada como una casa familiar. Allí, las tradiciones se explican a través de actividades y juegos en lugar de vitrinas.