Sobre esta ubicación
La Basílica de Santa María se encuentra en plena Plaza Mayor de Cracovia. Sus torres frontales son intencionadamente desiguales. La torre norte, la más alta, mide unos 82 metros y servía de torre de vigilancia - desde aquí toca el trompetista. La torre más baja mide unos 69 metros y alberga las campanas principales, incluida la famosa Półzygmunt. La tradición más famosa es el hejnał mariacki, un breve toque de trompeta. Suena cada hora en punto y se repite cuatro veces - una hacia cada punto cardinal - para que el sonido llegue a toda la ciudad. La melodía se interrumpe de forma brusca, recordando una antigua leyenda sobre un aviso que fue cortado de repente. Un dato curioso: el hejnał del mediodía se emite por la radio polaca desde hace décadas. La primera transmisión fue el 16 de abril de 1927. Incluso hoy, la ciudad ofrece una señal de vídeo en directo al mediodía centrada en el trompetista de la torre. Al entrar, descubrirás uno de los mayores tesoros artísticos de Polonia: el enorme retablo gótico de Veit Stoss (Wit Stwosz), tallado entre 1477 y 1489. Cuando está abierto, mide unos 13 metros de alto y 11 de ancho. Contiene cientos de figuras talladas, algunas de casi tres metros de altura. Durante la Segunda Guerra Mundial, los ocupantes alemanes lo robaron, pero fue recuperado en 1946 en Baviera y devuelto a la basílica en 1957. No olvides mirar hacia arriba. Gran parte de la rica decoración pintada que ves hoy proviene de una restauración de finales del siglo XIX. Los diseños están vinculados a Jan Matejko y a artistas como Stanisław Wyspiański y Józef Mehoffer.