Sobre esta ubicación
La Barbacana de Cracovia es la fortaleza circular de ladrillo situada justo a la entrada del casco antiguo. Fue construida entre 1498 y 1499 para reforzar el acceso norte de la ciudad, la Puerta de San Florián. Antiguamente estaba rodeada por un foso con agua y conectada a la puerta por un pasaje fortificado. Era un punto de control muy estricto para cualquiera que quisiera entrar en la ciudad. Algunos detalles ayudan a imaginar cómo funcionaba. Sus muros tienen unos 3 metros de espesor y el tejado cuenta con siete torretas. Además, tiene cerca de 130 aspilleras para arqueros y armas de fuego. Incluso sin entrar, parece más un pequeño castillo que una simple puerta de entrada. La mayor parte de las murallas medievales de Cracovia se derribaron a principios del siglo XIX. En esa época, la ciudad decidió que las defensas eran anticuadas y buscaba espacios más abiertos. Este tramo sobrevivió gracias a la determinación de algunos ciudadanos, como el senador Feliks Radwański. Él argumentó que los muros protegían a la ciudad de los fuertes vientos y las corrientes de aire. El fragmento que queda, junto con la Barbacana y la Puerta de San Florián, es el mejor lugar para imaginar cómo era la Cracovia fortificada.