Sobre esta ubicación
La Plac Wszystkich Świętych es una pequeña plaza con una historia peculiar. Antes de la fundación oficial de Cracovia, esta zona era un antiguo asentamiento comercial. Su forma abierta actual se debe a la demolición de la Iglesia de Todos los Santos en el siglo XIX. Esto ocurrió hacia 1835, por lo que el espacio parece inusualmente amplio para el casco antiguo. El edificio principal es el Pałac Wielopolskich, sede del ayuntamiento de Cracovia desde 1864. Frente a la entrada verás el monumento a Mikołaj Zyblikiewicz, un alcalde del siglo XIX que modernizó la ciudad. Fíjate en el moderno Pabellón Wyspiański, de ladrillo rojo. Alberga tres vitrales diseñados por Stanisław Wyspiański que representan a San Estanislao, Enrique el Piadoso y el rey Casimiro el Grande. Estos diseños se crearon para la Catedral de Wawel, pero nunca se instalaron allí. El proyecto fue impulsado por el director de cine Andrzej Wajda y se inauguró en 2007.