Sobre esta ubicación
Detente y observa los muros de ladrillo rojo y sus contrafuertes. Esta es la Basílica de Santa María, una de las iglesias de ladrillo más grandes del mundo. Se construyó para reflejar el poder de Gdańsk como puerto hanseático. La primera piedra se puso en 1343 y las obras terminaron en 1502. Fue un proyecto que duró varias generaciones. El edificio es una iglesia de salón. Al entrar, verás que el espacio es amplio y alto de forma casi uniforme. Fíjate en el bosque de pilares que sostienen las bóvedas góticas en forma de estrella. El interior tiene unos 5.000 metros cuadrados y fue diseñado para albergar a miles de personas. Esta iglesia cuenta la historia de Gdańsk: identidad mixta y cambios de poder. Durante la Reforma, se convirtió al luteranismo. Entre 1536 y 1572, se celebraron aquí misas católicas y luteranas al mismo tiempo. Después fue totalmente luterana hasta 1945, cuando la ciudad cambió tras la Segunda Guerra Mundial. Dirígete ahora al famoso reloj astronómico. Fue creado entre 1464 y 1470 por Hans Düringer. Mide unos 14 metros de altura y no solo da la hora: muestra el calendario, el zodiaco y el movimiento del sol y la luna. Incluso tiene figuras móviles. Si tienes suerte, podrás verlas en movimiento; es un momento que silencia a toda la iglesia por unos segundos. No te pierdas las obras de arte que sobrevivieron a la guerra. El altar mayor es una obra maestra del gótico tardío de 1517, hecha por el maestro Michael de Augsburgo. Es una estructura enorme con alas que se abren y cierran según la festividad. Cerca verás la Bella Madona de Gdańsk y una Piedad del año 1400. Son piezas que transmiten la emoción de la fe medieval de forma muy directa. Por último, sube a la torre. Tiene 82 metros de altura y el ascenso es famoso: 409 escalones, incluyendo un tramo de caracol muy estrecho. El esfuerzo vale la pena por las vistas. Desde arriba, las calles, el río Motława y los tejados forman un mapa perfecto bajo tus pies.