Sobre esta ubicación
La Piazza di San Lorenzo es una plaza llena de vida cotidiana con una de las fachadas más inusuales de Florencia. La Basílica de San Lorenzo domina la vista. Lo primero que notarás es su fachada inacabada: piedra desnuda en lugar de mármol pulido. Este aspecto no es casualidad. Se planeó un gran proyecto en el que participó Miguel Ángel, pero nunca se llevó a cabo. Por eso, siglos después, esta importante iglesia aún conserva su apariencia de estar "en construcción". Desde la plaza, la presencia de los Médici es evidente. La cúpula de la Cappella dei Principi se asoma cerca, señalando la enorme capilla funeraria que se esconde tras los edificios. Cerca del centro verás un monumento que muchos pasan por alto: la estatua de Giovanni delle Bande Nere, obra de Baccio Bandinelli. Un detalle curioso: aunque la estatua y su base fueron diseñadas para estar juntas, no se unieron en este lugar hasta 1850. Desde aquí se nota cómo el barrio mezcla los monumentos con la vida diaria. Las calles laterales llevan directo al mercado de San Lorenzo. El ambiente cambia rápido entre pasos, conversaciones y el ajetreo de quienes van hacia los puestos y tiendas.