Sobre esta ubicación
Observa la enorme fachada clásica y los amplios patios. No es solo un monumento; se diseñó como una ciudad para soldados. En 1670, Luis XIV ordenó construirlo como hogar y hospital para veteranos. Fue un mensaje claro: el Estado no olvidaría a quienes lucharon en sus guerras. Entra en el Cour d’Honneur y siente su atmósfera ceremonial. Este patio se creó para desfiles militares y aún conserva esa sobriedad en su piedra y simetría. Es fácil imaginar las filas de uniformes mucho antes de que fuera un lugar para visitantes. Mira hacia la cúpula dorada. El Dôme des Invalides fue diseñado por Jules Hardouin-Mansart y destaca en el horizonte por su brillo de pan de oro. En su interior se encuentra la tumba militar más famosa de Francia: Napoleón I descansa en una gran cripta bajo la cúpula, terminada en 1861. Este lugar también tiene un vínculo con la Revolución. El 14 de julio de 1789, la multitud que asaltó la Bastilla vino primero aquí para confiscar miles de fusiles y cañones. Así, este tranquilo complejo fue clave en uno de los días más intensos de la historia. Hoy, Los Inválidos no son solo pasado: parte del edificio sigue atendiendo a veteranos, junto a los museos que narran la historia militar de Francia.